Que el uso de productos químicos tiene un impacto negativo en el entorno está más que probado. Hay estudios publicados que hablan incluso de que los compuestos químicos que se utilizan para la limpieza en el hogar son responsables de prácticamente la mitad de la contaminación que se registra en las ciudades.

Desde luego, si hay un punto crítico en cualquier casa, ese es el baño. Y es que para mantenerlo limpio y desinfectado llegamos a inhalar vapores que hasta pueden ser nocivos para nuestra salud. Por eso, si eres de los que se plantea una reforma en su cuarto de baño, no está de más fijarse en diseños en porcelana sanitaria capaces de mantener su superficie limpia minimizando el uso de productos químicos.  

Inodoros que no dejan hueco a la suciedad

En primer lugar, ya existen inodoros y bidés bien pensados por dentro y por fuera para que además de elegantes también resulten higiénicos. Así, su exterior es totalmente liso y orgánico, mientras que su interior cuenta con un diseño sin rebordes que no deja hueco a la suciedad.

Porcelanas de minerales naturales y 100% reciclables

Además, es importante no dejarse llevar por la inercia y fijarse en la composición de los elementos. Escoger porcelanas 100% reciclables, donde minerales naturales como el feldespato, el cuarzo o la arcilla sean el material predominante, hará que tengamos un baño que no ha dañado el medio ambiente durante su proceso de producción.

Acabados que repelen la suciedad

También es muy recomendable prestar especial atención a los acabados. Nos van a dar la verdadera clave para una limpieza fácil e identificarlos es mucho más sencillo de lo que parece. Quedémonos con nombres como KeraTect®. Es un esmalte especial 100% sin plomo que consigue que la superficie de la porcelana quede completamente lisa, impidiendo que se adhieran la suciedad y los sedimentos y por tanto, mejorando la facilidad de limpieza. 

Accesorios sin cloro ni componentes oxidantes para el agua de la cisterna

Si eres de los que todavía emplea el clásico aerosol para tener el ambiente fresco, parece buen momento para evolucionar e incorporar accesorios de última generación. De la misma forma que para la cocina existe la campana extractora, para el baño existen módulos que, instalados sin herramientas detrás del pulsador, atrapan el mal olor directamente desde la taza del inodoro. Además, estas soluciones se completan con dispositivos para insertar pastillas activas en el agua de la cisterna y lo mejor es que utilizan pastillas sin cloro ni componentes oxidantes. Así, no solo cuidamos el ozono sino que evitaremos contaminar el agua que va hacia el alcantarillado.  

Fuente: IDEALISTA